Trabajar desde casa no siempre es fácil para tu salud mental o física. Sigue estos consejos para potenciar tu bienestar mientras estás en casa.

¿Se ha convertido recientemente en un trabajador a distancia? Si es así, no está solo

A causa del coronavirus, hay quizá millones de trabajadores que se han instalado en casa.

Mientras que su anterior entorno de trabajo puede haberle ofrecido un espacio de trabajo cómodo y organizado y un horario regular que seguir, hoy en día, trabajar desde casa supone sin duda un enfoque diferente para mantenerse sano y productivo.

Si está buscando formas de crear ese mismo entorno positivo y horario de trabajo dentro de su oficina en casa, hay algunas cosas que puede hacer para mantenerse sano y cómodo mientras trabaja desde casa.

Prueba estos cuatro consejos para potenciar tu salud mental y física:

  1. Empieza el día con un ejercicio calmante
    Trabajar desde casa puede parecer más estresante que trabajar en la oficina. Es lógico. Probablemente, estés tratando de hacer malabares con múltiples responsabilidades y enfrentarte a múltiples interrupciones. Esas experiencias pueden añadir estrés a tu mente y a tu cuerpo. Intenta empezar el día con un ejercicio mental o físico calmante.

Antes de sentarte a trabajar, haz una sesión de meditación. Darse 15 minutos al comienzo del día puede ayudar a mantener la concentración y el centro. Si la meditación no es una opción, prueba a hacer yoga o a dar un paseo matutino. Estas actividades pueden ayudar a calentar los músculos y calmar la mente para el día siguiente. La actividad física puede ayudar a mejorar tu estado de ánimo e incluso ayudarte a dormir mejor por la noche.

  1. Programe descansos para que su cuerpo se mueva
    Crea un horario para tu día. Incluso cuando trabajas desde casa, es importante crear un plan que te ayude a seguir siendo productivo. Un horario puede ayudarte a tener tiempo para atender tus propias necesidades.

Además de programar las reuniones y el tiempo de trabajo, dedica tiempo a otras actividades esenciales. Por ejemplo:

  • Programa el tiempo para levantarse y estirarse cada hora.
  • Mide el tiempo para que no te quedes sin dar un paseo de 15 minutos una o dos veces al día.
  • Revisa el tiempo para comer o preparar la cena.

Aunque es importante ser flexible, también es esencial programar una hora de inicio y fin de la jornada. Cuando se trabaja desde casa, puede ser fácil permitir que las horas de trabajo se arrastren hasta las horas de la noche. Cuando llegues a tu hora de parada al final de tu jornada laboral, desactiva las notificaciones del correo electrónico, apaga el ordenador y deja que tu mente se dedique a otras cosas.

  1. Invierte en muebles de oficina que te sirvan
    Que tu oficina en casa esté en el comedor, la cocina o el dormitorio no significa que no puedas invertir en un espacio cómodo. Independientemente de dónde se encuentre tu oficina en casa, conseguir una silla cómoda y ergonómica puede hacer maravillas para tu espalda y tus músculos. Asegúrate de que la silla te da soporte a la zona lumbar y te permite sentarte con los pies apoyados en el suelo y los codos doblados en un ángulo de 90 grados.

También puedes probar una mesa de trabajo de pie o un escritorio que pase de estar sentado a estar de pie. Estar de pie mientras se trabaja, incluso durante una hora, ofrece muchos beneficios para la salud, incluyendo la quema de más calorías.

  1. Manténgase en contacto con los demás, pero a distancia
    Es posible que no te des cuenta de la cantidad de relaciones sociales cara a cara que se producen en un entorno de oficina hasta que ya no puedes hacerlo. Socializar es bueno para la salud mental. Ofrece la oportunidad de conectar con otros y ayuda a evitar la sensación de aislamiento.

Busca nuevas formas de relacionarte con tus amigos, familiares y compañeros de trabajo, sin tener que estar muy cerca unos de otros. Por ejemplo:

Almorzar con un colega de esos que también tiene que trabajar desde casa

Si sueles comer con un compañero de trabajo una vez a la semana, programa una comida por Zoom, Skype o Facetime al menos una vez a la semana.

Caminar con un amigo. Si estás acostumbrado a caminar en tu hora de comer, coge tus auriculares, llama a un amigo y salid a la calle. O llévate a alguien que viva en tu casa a dar un paseo a la hora de comer.

Conéctate y celébralo. Felicítese a sí mismo y a sus colegas por una semana de trabajo exitosa.

Programa una hora social virtual los viernes por la noche. O termina tu semana laboral jugando a un juego online con amigos o compañeros.

Trabajar desde casa es una adaptación, para todos. No estás solo. Dedica un tiempo diario a cuidar tu salud física y mental. Te ayudará a seguir siendo productivo y saludable.

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